Una familia que alaba
“Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad”.
Lamentaciones 3:22-23
Hoy les quiero contar la historia de una familia que ha decidido usar los dones que Dios les ha dado para honrarle y bendecir a otros: la familia Raynes.
El Pastor Doug Raynes nació en Tampa, Florida, y fue salvo a una edad temprana mientras su familia asistía a la Iglesia Bautista Tabernacle. En 1971, su familia se trasladó a Taylors, Carolina del Sur, cuando su padre comenzó a pastorear la Iglesia Bautista Pleasant View. Allí Doug creció en un hogar y una iglesia donde aprendió el valor de la integridad, de caminar sinceramente con el Señor y del poder transformador de la Palabra de Dios.
Durante casi diez años trabajó en la industria bancaria en Carolina del Sur. Después, Dios lo dirigió al ministerio de educación cristiana, donde sirvió durante dieciséis años. También estuvo involucrado en los ministerios de jóvenes, música y ministerio hispano. Más adelante, Dios abrió una puerta para que comenzara un ministerio en una cárcel, experiencia que tuvo un impacto importante en su corazón y en su ministerio.
En 2009 y 2010, Doug, su esposa Christina y sus cuatro hijos tuvieron la oportunidad de viajar por diferentes iglesias del sureste de los Estados Unidos, predicando y ministrando por medio de la música. Luego, el 2 de enero de 2011, la Iglesia Bautista Progress, en Hendersonville, Carolina del Norte, le llamó como su pastor.
Desde entonces, el Pastor Doug ha servido fielmente en esa iglesia. Su deseo es preservar una predicación y adoración bíblicas, mientras lleva la luz del Evangelio a su comunidad, a su país y alrededor del mundo. La iglesia también tiene un fuerte énfasis en alcanzar a las personas de su comunidad y compartir el Evangelio.
Junto con su esposa y sus hijos, la música ha sido una parte especial de su ministerio. La familia ha cantado y tocado himnos para el Señor, usando sus talentos no simplemente para entretener, sino para adorar a Dios y animar a otros creyentes.
Y esto nos lleva a las palabras de Lamentaciones 3:22-23. Jeremías estaba escribiendo en medio de una época de profunda tristeza y destrucción. Sin embargo, en medio de todo aquello pudo levantar los ojos y declarar: “Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad”.
La familia Raynes nos recuerda que podemos servir al Señor con fidelidad durante todas las etapas de nuestra vida. Dios puede usar nuestra educación, nuestro trabajo, nuestros talentos, nuestra familia, nuestras experiencias e incluso los momentos difíciles para prepararnos para servirle.
No todos tenemos los mismos dones. No todos tendremos un ministerio de música, una iglesia que pastorear o las mismas oportunidades. Pero todos tenemos algo que Dios nos ha dado y que podemos poner a Su disposición.
Cada mañana que Dios nos permite vivir es una nueva oportunidad para agradecerle por Su misericordia, usar nuestros dones para Él y ser una bendición para alguien más. Grande es Su fidelidad. Sus misericordias son nuevas cada mañana. ¿Qué hará usted con la nueva oportunidad que Dios le ha dado hoy?
Lectura de hoy: Lamentaciones 3-5, Salmos 141-145 y Proverbios 29
Describir la misericordia de Jehová según Lamentaciones 3:22-23 en su vida hoy.
