Jehová el redentor
“El redentor de ellos es el Fuerte; Jehová de los ejércitos es su nombre; de cierto abogará la causa de ellos para hacer reposar la tierra, y turbar a los moradores de Babilonia”.
Jeremías 50:34
En todo el capítulo cincuenta de Jeremías encontramos una condenación sorprendente y contundente anunciada contra la gran Babilonia. Al leer estas palabras, muchas veces surge en el corazón una pregunta profunda: ¿por qué usaría Dios una ciudad tan perversa como Babilonia para conquistar a Su pueblo de Israel y de Judá? ¿Por qué Babilonia disfruta de tantas victorias, de ejércitos poderosos y de ser la potencia mundial de su tiempo, si camina en maldad y se opone abiertamente a los principios de Dios?
Parece, a simple vista, que Babilonia es invencible y que, a pesar de su injusticia, Dios la está bendiciendo. Sin embargo, es fundamental recordar que el día del juicio siempre llega. Babilonia no escapará de rendir cuentas. Tiene un tiempo de aparente victoria, pero ese tiempo es temporal. Llegará el momento en que deberá dar cuenta al Dios Todopoderoso. El éxito aparente y temporal nunca es indicador seguro de la bendición de Dios sobre alguien. Se ha dicho con mucha verdad que la fidelidad no se mide en años, sino en décadas.
Muchas veces sentimos que el tiempo de Dios está desajustado, pero en realidad Su tiempo es exacto. Lo que está desajustado es nuestra expectativa de ver resultados inmediatos, tanto para el bien como para el mal. Dios, quien es siempre justo, traerá el equilibrio en Su manera y en Su momento. Él no se apresura ni se atrasa. Su justicia no se mide por la apariencia del momento presente, sino por el cumplimiento perfecto de Sus propósitos eternos.
Como hijo de Dios, usted está llamado a fijar la mirada en Él y a caminar en obediencia a Su voluntad. No se deje confundir por el aparente triunfo de quienes se oponen a Dios. No permita que la demora aparente de Su justicia debilite su confianza. El Redentor de Su pueblo es el Fuerte. Jehová de los ejércitos es Su nombre. Él abogará la causa de los Suyos, dará reposo a la tierra y turbará a los que han oprimido. Su parte es permanecer fiel, seguir Su voluntad y confiar en que Él obra todos los detalles según Su perfecto tiempo.
Leer: Jeremías 49-50; Salmos 126-130; Proverbios 26
¿Por qué fueron condenadas todas las ciudades mencionadas en la lectura de hoy?
