Amar a Dios de verdad

“Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos…”

Deuteronomio 6:4-7


Este es uno de los pasajes más conocidos de la Biblia. Muchos lo han memorizado. Algunos lo citan. Pero pocos lo viven con honestidad. Dios no pidió un amor parcial, ni cómodo, ni solo de palabras. Dijo: todo tu corazón, toda tu alma y todas tus fuerzas. Eso significa que Dios no acepta segundos lugares.


Decimos que amamos a Dios, pero muchas veces:

• No abrimos Su Palabra con constancia.

• Faltamos a la iglesia por trabajo, cansancio o actividades.

• Usamos Su nombre sin reverencia.

• No somos fieles ni amorosos con nuestro cónyuge.

• Amamos el dinero y lo que otros tienen.

• Vivimos comparándonos, deseando, acumulando.

• Pensamos más en nosotros que en Él.

Eso no es amar con todo el corazón. Eso es amar a Dios cuando no interfiere con nuestra agenda.


El versículo 6 es clave: “Estas palabras… estarán sobre tu corazón”. No en la pared. No solo en la Biblia cerrada. En el corazón. Eso significa que la Palabra gobierna decisiones, actitudes, prioridades y tiempo. Amar a Dios no es un sentimiento. Es una manera de vivir.


Y luego viene algo aún más confrontante: “las repetirás a tus hijos”. Dios no dijo: “solo enséñales”. Dijo: repítelas, cuando se sienta, cuando camine, cuando se acueste y cuando se levante. Es decir, que los hijos vean a Dios en la vida diaria, no solo en el culto.


El problema es que muchas veces nuestros hijos escuchan: “Busca a Dios”…pero nos ven buscar dinero primero. Escuchan: “Ama al Señor”…pero nos ven amar más el trabajo, el celular o el descanso. Les decimos: “Pon a Dios primero”…pero Él queda después de todo lo demás. Eso no es discipular. Eso es confundir.


Si usted realmente ama a Dios con todo su corazón:

• Él será primero, no un agregado.

• Su Palabra será guía, no adorno.

• Su familia verá fe vivida, no solo hablada.

• Sus decisiones mostrarán quién gobierna su vida.


Dios no busca perfección, pero sí totalidad. No busca que usted diga que lo ama, sino que lo demuestre. Si alguien observara su vida una semana completa, ¿diría que usted ama a Dios con todo su corazón… o que solo lo ama cuando le conviene?


Video de hoy: https://youtu.be/OenZ89n10xU


Leer: Deuteronomio 5-7; Salmo 78; Proverbios 1

Cuando el hijo pregunte: “¿Qué significan los testimonios, estatutos y decretos que Jehová nuestro Dios os mandó?”, ¿cuáles son las dos razones principales que Dios manda dar como respuesta, según Moisés?