No os toca a nosotros

“No os toca a vosotros saber…” 

Hechos 1:7


Hay frases en la Biblia que pasan desapercibidas porque parecen simples… hasta que las observamos con calma. Una de ellas aparece en boca de Jesús momentos antes de ascender al cielo: “No os toca a vosotros saber…” – Hechos 1:7. A primera vista parece una respuesta evasiva, pero no lo es. Es una declaración profunda sobre el corazón humano y la naturaleza de la fe.


Los discípulos acababan de preguntarle al Señor si en ese momento restauraría el reino a Israel. Ellos querían claridad, fechas, una explicación completa del “cuándo” y del “cómo”. Después de todo, habían vivido tres años con Jesús, habían visto Su resurrección y ahora estaban frente al Cristo glorificado. Era natural querer entender el plan completo.


Pero Jesús responde con una frase que corta nuestra ansiedad de saberlo todo: “No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones que el Padre puso en Su sola potestad”. En otras palabras: Eso no les corresponde. Lo suyo es otra cosa. Y ahí comienza la enseñanza para nosotros.


Nosotros queremos claridad; Dios quiere confianza. Los discípulos buscaban un cronograma; Jesús los llamó a confiar en el Padre. Nosotros somos iguales. Queremos saber qué viene mañana, cómo se va a resolver ese problema, cuándo llegará la respuesta, por qué Dios permite algo, o cuánto tiempo más durará la prueba. Queremos un mapa completo, pero Dios nos da una brújula: confianza en Su carácter. La claridad vendrá después… cuando Él quiera.


Nosotros queremos horarios; Dios da asignaciones. Jesús no les dijo cuándo restauraría el reino. Pero sí les dijo qué debían hacer ahora: “Mas recibiréis poder… y Me seréis testigos”. Mientras los discípulos querían un futuro resuelto, Jesús les dio una misión presente. Eso sigue siendo cierto hoy. Queremos que Dios nos explique los tiempos; Dios quiere que obedezcamos los pasos. Usted no necesita saber todos los detalles para cumplir el propósito de Dios. Solo necesita ser fiel en la asignación que Él ya le ha dado.


Nosotros queremos detalles y porqués; Dios pide obediencia. La frase “No os toca…” no es una reprensión dura; es una invitación amable a soltar lo que no podemos controlar. Hay cosas que usted no podrá entender en esta vida. Hay respuestas que solo llegarán en el cielo. Y está bien. La obediencia abre la puerta a la comprensión. Primero caminamos; después entendemos. Y algunas cosas no se entenderán hasta que estemos delante del Señor. Lo importante es esto: usted tiene un Padre que no se equivoca, y Su calendario jamás falla.


Hoy, tal vez usted está pidiendo claridad, fechas, explicaciones o razones. Y quizá Dios simplemente le está diciendo: “No te toca saber eso ahora. Te toca confiar y obedecer”. Suelte lo que no le corresponde. Tome lo que sí: la misión, la fidelidad, el paso de fe. El resto está en manos del Padre… y Sus manos nunca fallan.


Video de hoy: https://youtu.be/t03wDM_c-hw


Leer: Hechos 1-3; Proverbios 16

En Hechos 2, Pedro cita Joel 2. ¿Qué detalle del texto original de Joel Pedro modifica o expande en su cita, y cómo ese cambio refuerza la interpretación cristológica del derramamiento del Espíritu?