Responsabilidad en la promesa

La asignación de la Tierra Prometida entre las doce tribus de Israel es un evento significativo en la historia bíblica, que marca el cumplimiento de la promesa de Dios a Abraham y sus descendientes.


Josué era uno de los responsables de cumplir en parte la promesa del Señor. En estos capítulos podemos observar la manera en que lo estaba haciendo. Junto al sacerdote, Eleazar, su desempeñó fue un papel fundamental en este proceso de la asignación de la tierra—fue un proceso que fue guiado por el poder del Señor y el método de Josué y el sacerdote Eleazar. 


Las tierras han sido divididas según la tribu a la que pertenecen, según su herencia, familia y según lo que Dios había dicho. Cada miembro de cada tribu recibió lo que Dios había prometido, incluso podemos observar cuando uno de los miembros de las tribus no tuvo hijos, sino hijas, y aún así Josué fue responsable en darles su parte como Moisés lo había dicho, según la voluntad de Dios. 


Estos capítulos son especiales, porque son el cumplimiento de una gran promesa de Dios. Él diseñó un orden y puso gente responsable en el repartimiento de las tierras; Su voluntad era buena para con todos ellos. 


Estamos aquí para ser buenos mayordomos y tener responsabilidad por Su obra. El ministerio donde se encuentra, es su responsabilidad administrar correctamente los recursos que son disponibles y también a las personas que son parte de Su obra. Josué y Eleazar estaban ahí para ser buenos administradores y seguir las indicaciones que Dios le proporcionaba. 


Hoy en día, Dios sigue siendo un Dios lleno de promesas reales, buenas y que se cumplen. Seamos responsables en proteger las oportunidades y las promesas que Dios ya nos dio y nos dará. Él, sí, cumple Su Palabra, pero muchas veces hay un orden por parte de Él y también responsabilidad por parte de nosotros Sus siervos. 


Leer: Josué 16-18; Proverbios 27 

¿Cuántas partes de la tierra de Manasés dice que apartaron y dieron?