Conocer bien la verdad
“Para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido”.
Lucas 1:4
En los primeros versículos de su Evangelio, Lucas explica por qué escribió acerca de Jesucristo. Investigó diligentemente los acontecimientos, consideró el testimonio de quienes los presenciaron y decidió escribirlos ordenadamente para que Teófilo conociera con certeza la verdad de lo que había aprendido.
Aunque no conocemos todos los detalles de la vida de Teófilo, sabemos que ya había recibido instrucción acerca de Jesús. Lucas quiso ayudarlo a profundizar en ese conocimiento y a tener una fe fundamentada en la verdad. Esto nos enseña algo importante: no basta con escuchar acerca de Dios; necesitamos conocer Su Palabra, comprenderla y afirmarnos en ella.
Podemos acostumbrarnos a escuchar predicaciones y leer devocionales, pero ¿cuánto de lo que escuchamos hemos llegado a comprender verdaderamente? Es posible conocer historias bíblicas desde hace años y, aun así, tener una fe débil por no dedicar tiempo a profundizar en lo que Dios nos ha revelado. El Señor desea que crezcamos en el conocimiento de Su verdad.
Observemos también la diligencia de Lucas. No trató el mensaje de Jesucristo con descuido, sino que investigó y organizó cuidadosamente su relato. Las cosas de Dios merecen nuestra atención y dedicación. Crecer espiritualmente requiere tiempo, humildad y perseverancia para estudiar las Escrituras, meditar en ellas y pedir sabiduría al Señor.
Nuestra fe no depende de que todos nuestros días sean buenos ni de que siempre sintamos la misma cercanía con Dios. Habrá momentos de alegría, pero también de temor, cansancio e incertidumbre. Nuestros sentimientos pueden cambiar, pero la verdad de Dios permanece. Por eso necesitamos echar raíces profundas en Su Palabra, para no ser arrastrados por el temor, las opiniones de otros o las circunstancias que no comprendemos.
Esto no significa que nunca tendremos dudas o preguntas. Significa que sabremos dónde buscar respuestas. Podemos acercarnos a Dios, examinar las Escrituras y crecer en nuestra comprensión de Su carácter, Sus promesas y Su voluntad.
El ejemplo de Lucas también nos recuerda que el conocimiento recibido puede bendecir a otros. Él utilizó sus capacidades para ayudar a Teófilo a conocer mejor a Jesucristo. De igual manera, podemos usar nuestro tiempo, nuestras palabras y nuestras habilidades para compartir la verdad con nuestra familia y quienes nos rodean.
Abra su Biblia no solamente para encontrar alivio para el día, sino para conocer más profundamente al Dios que le habla por medio de ella. Permita que Su Palabra corrija sus pensamientos, fortalezca su confianza y dirija sus decisiones. Cuanto mejor conozca la verdad de Dios, más preparado estará para permanecer firme y ayudar a otros a conocer a Cristo.
Video de hoy: https://youtu.be/13cYC6CpAA4
Leer: Lucas 1, Proverbios 23 y Salmos 67-69
Pregunta: ¿Cómo describe Lucas el carácter de Zacarías y Elisabet?
