Un Dios digno de ser alabado

“No hay semejante a ti, oh Jehová; grande eres tú, y grande es tu nombre en poderío”.

Jeremías 10:6


Benjamín Turner y su familia han servido como misioneros en Canadá desde 2001. Junto con su esposa, Becky, fundó la Iglesia Bautista El Ancla en Burnaby, Columbia Británica. Dios les ha permitido alcanzar a personas de muchas culturas y nacionalidades, y la iglesia apoya a más de treinta misioneros alrededor del mundo. Para los Turner, Canadá no es solamente un país donde vivir; es un campo misionero lleno de personas que necesitan conocer a Cristo.


Sus tres hijos también sirven al Señor a tiempo completo: Caleb en Uganda, Brianna en California y Emma como maestra. La influencia de una familia que decidió entregar su vida al servicio de Dios ha alcanzado mucho más allá de su propia ciudad.


Durante los últimos varios años, la familia Turner ha atravesado una prueba muy difícil. El pastor Ben ha estado luchando contra el cáncer y también ha enfrentado neuropatía, una condición que puede producir dolor intenso y afectar incluso su capacidad para caminar. Ha sido un camino largo y difícil, pero también ha sido un camino en el que la gracia de Dios se ha mostrado de manera extraordinaria.


En medio de este sufrimiento, algo continúa siendo evidente: su Dios sigue siendo digno de ser alabado.

Quienes escuchan sus predicaciones o leen sus palabras pueden percibir que su propósito no ha cambiado. Su gozo no está fundamentado en tener buena salud. Su confianza no depende de que las circunstancias sean fáciles. Su deseo sigue siendo honrar, adorar y exaltar a Dios.


Jeremías 10:6 dice: “No hay semejante a ti, oh Jehová”. Dios no deja de ser grande cuando nuestra vida se vuelve difícil. Él no deja de ser bueno cuando no entendemos lo que está haciendo. Él no deja de ser digno cuando nuestras oraciones reciben respuestas diferentes a las que esperábamos. A veces decimos que Dios es digno de nuestra alabanza cuando todo va bien. Pero una de las formas más poderosas de demostrar que realmente creemos que Él es Dios es continuar adorándole cuando no entendemos.


El pastor Ben nos recuerda que nuestro propósito principal no es tener una vida cómoda, saludable o libre de problemas. Nuestro propósito es exaltar a Dios con la vida que Él nos ha dado.


Quizá usted está atravesando hoy una situación que no entiende. Tal vez hay una oración que parece no tener respuesta o una circunstancia que ha cambiado sus planes. Recuerde quién es Dios. Él sigue siendo grande. Él sigue siendo poderoso. Él sigue siendo digno de confianza.


Contemple hoy al Dios verdadero y pregúntese: ¿Mi alabanza depende de mis circunstancias o de quién es Dios? Cuando Dios es verdaderamente nuestro centro, podemos seguir alabándole aun cuando el camino sea difícil.


Leer: Jeremías 10-12, Salmos 71-75, Proverbios 15

Según Jeremías 10, ¿quién es el Dios verdadero?