Cuando Dios hace las cosas al revés

“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová”.

Isaías 55:8


Al leer Isaías 54-58 encontramos algunas instrucciones que, desde nuestra perspectiva humana, parecen no tener sentido. Dios le dice a la mujer estéril: “Canta”. Le dice que ensanche su tienda aunque todavía no ha visto el crecimiento. Luego dice: “Venid, comprad y comed”, pero inmediatamente añade: “comprad sin dinero y sin precio”. ¿Cómo puede alguien comprar sin dinero? ¿Por qué cantar cuando todavía no hay hijos? ¿Por qué prepararse para algo que todavía no podemos ver?


La respuesta se encuentra en Isaías 55:8-9. Los caminos de Dios no son nuestros caminos. Él ve lo que nosotros no podemos ver y conoce lo que nosotros todavía no entendemos.


Dios le dijo a la mujer estéril que cantara porque Él estaba a punto de hacer algo que ella no podía producir por sí misma. Le dijo que ensanchara su tienda porque la bendición que venía sería mayor de lo que podía imaginar. Le ofreció alimento y satisfacción sin dinero porque las cosas que realmente necesita nuestra alma no pueden comprarse con recursos humanos.


Y los contrastes continúan. En Isaías 54:7-8, Dios dice: “Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias”. Lo que parecía abandono era solamente un momento frente a una misericordia eterna. En Isaías 54:10 declara que los montes pueden moverse, pero Su misericordia nunca se apartará. Lo que parece más firme para nosotros es menos seguro que la fidelidad de Dios.


En Isaías 57:15 encontramos otro contraste maravilloso. El Dios “Alto y Sublime”, que habita la eternidad, también habita “con el quebrantado y humilde de espíritu”. El Dios infinitamente grande se acerca al corazón humilde.


Y en Isaías 58, Dios muestra que hasta nuestra religión puede estar al revés. El pueblo ayunaba, pero oprimía a otros. Dios les enseña que el verdadero ayuno incluye compartir el pan con el hambriento, ayudar al necesitado y actuar con misericordia. No se trata solamente de hacer algo religioso, sino de permitir que nuestra relación con Dios transforme nuestra manera de vivir.


Quizá hoy algo en su vida tampoco tenga sentido. Tal vez Dios le está pidiendo confiar cuando usted quisiera entender, esperar cuando quisiera correr, dar cuando siente que tiene poco, perdonar cuando siente que tiene razón o caminar por fe cuando todavía no puede ver el resultado.


No se sorprenda cuando los caminos de Dios parezcan diferentes a los suyos. Dios no está obligado a hacer las cosas como nosotros las haríamos. Sus pensamientos son más altos. Su perspectiva es perfecta. Su sabiduría nunca se equivoca.


Por eso, cuando no entienda lo que Dios está haciendo, no abandone la fe. Contemple a Dios. Él ve el cuadro completo cuando nosotros apenas podemos ver una pequeña parte. Tal vez Dios está haciendo las cosas “al revés” porque Su manera es mucho mejor que la nuestra.


Leer: Isaías 54-58, Salmos 36-40 y Proverbios 9

Según Isaías 54:10, ¿qué dos cosas pueden moverse o apartarse, pero qué nunca se apartará de nosotros?