Vestiduras de gala
“Y Josué estaba vestido de vestiduras viles, y estaba delante del ángel. Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él, diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala”.
Zacarías 3:3-4
Josué era el sumo sacerdote. Debía ser el ejemplo espiritual del pueblo, el hombre que se acercaba a Dios en representación de todos. Sin embargo, se presentaba delante del ángel de Jehová vestido de vestiduras viles. Aquellas ropas sucias no eran un detalle menor; representaban pecado, impureza e indignidad. El que debía brillar como modelo de santidad aparecía delante de Dios sucio e incapaz de limpiarse a sí mismo. Aun así, Jehová no lo desechó. El ángel mandó quitarle aquellas vestiduras viles y le declaró con autoridad: “Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala”. Esta es una hermosa demostración de la gracia de Dios. Josué no se limpió. No argumentó su caso. No ofreció méritos. Jehová quitó su pecado y lo vistió de gala.
Como cristianos, debemos ser ejemplo para quienes nos rodean. Estamos llamados a vivir de manera distinta a este mundo pecaminoso, no por orgullo, sino porque hemos sido vestidos por Otro. Nuestra vida debe mostrar que Cristo nos ha limpiado. Sin embargo, igual que ocurrió con Josué, el diablo se pondrá a su derecha para acusarle. Satanás ama recordarle pecados pasados, fallas antiguas y momentos de vergüenza. Quiere que usted viva atado a lo que ya fue perdonado, para que deje de servir al Señor con libertad y gozo.
Si hay pecado actual en su vida, arrepiéntase de verdad y cambie de dirección. No justifique lo que Dios llama pecado. Confiese, abandone ese camino y reciba de nuevo las ropas de gala que solo Él puede dar. Pero si usted ya se arrepintió de pecados pasados, déjelos en el pasado. Dios no vuelve a traer a colación aquello que Él mismo ha perdonado. Él nunca saca del archivo lo que ya cubrió con Su gracia. Usted no se limpió a sí mismo; Él lo declaró limpio. Viva hoy en esa gracia. Sirva al Señor activamente, no desde la culpa, sino desde la seguridad de que ha sido vestido por Él.
Cuando el diablo le recuerde su pasado, recuérdele a él su futuro. El acusador tiene un destino de derrota eterna. Usted, en cambio, ha sido vestido de ropas de gala por el mismo Dios que reprendió a Satanás delante de Josué. No mire atrás con temor. Camine adelante y sirva al Señor con alegría, porque Jehová ya pronunció la sentencia: su pecado ha sido quitado y usted ha sido vestido de gala.
Video de hoy: https://youtu.be/gdNIVey-Q0w
Leer: Zacarías 1-7, Proverbios 29 y escribir Salmo 119:161-168
¿Qué pasó con la tierra deseable por la desobediencia del pueblo?
