Vienen días
“He aquí vienen días, dice Jehová, en que el que ara alcanzará al segador, y el pisador de las uvas al que lleve la simiente; y los montes destilarán mosto, y todos los collados se derretirán”.
Amós 9:13
Amós, como tantos otros profetas, dedicó gran parte de su mensaje a llamar al pueblo al arrepentimiento y a anunciar el juicio que vendría si persistían en su rebelión. El tono es severo porque el pecado era real y las consecuencias también lo eran. Sin embargo, el libro no termina en condenación. Dios cierra con una promesa de restauración. “He aquí vienen días”, dice Jehová. Esas palabras no son un consuelo vacío; son la declaración firme de que Él no ha terminado con Su pueblo ni con Su plan.
Dios no se complace en castigar. Lo que Él desea es restaurar y recuperar la cercanía con los Suyos. Usted puede estar atravesando una temporada difícil, sea por decisiones propias o por circunstancias que escapan por completo a su control. En medio de esa realidad, la Palabra le recuerda que vienen días. No se trata de un optimismo humano, sino de la fidelidad de Dios, Quien sigue obrando aunque usted no perciba todavía el fruto.
El cuadro de Amós 9:13 es de una abundancia tan grande que el que ara alcanza al segador. La cosecha no se acaba antes de que ya sea tiempo de sembrar de nuevo. Los montes destilan mosto y los collados se derriten de fertilidad. Lo que hoy parece seco, agotado o quebrantado, Dios lo puede transformar en plenitud. Para algunos, esa restauración se verá todavía en esta vida. Para otros, la plenitud completa llegará en la presencia de Cristo. En ambos casos, la certeza es la misma: vienen días.
El plan de Dios no se ha detenido. Su voluntad sigue en vigor y Su obra continúa, aunque el proceso sea más lento de lo que usted quisiera. Usted no necesita entender cada detalle para confiar en Él. Confíe en el progreso que Él está haciendo, aunque sea invisible a sus ojos, y ponga su esperanza en el resultado final que Él ha prometido. La historia de Su pueblo no termina en ruina; termina en restauración.
Por eso, no permita que la dificultad actual le robe la certeza de lo que Dios ha dicho. Él no ha abandonado a los Suyos. Él no ha cancelado Su propósito. Vienen días en que lo que ahora duele será reemplazado por la evidencia de Su fidelidad. Mientras tanto, camine en obediencia y en espera activa, no en queja ni en desesperanza. El mismo Dios que anunció juicio es el que anuncia restauración. Acuérdese de esta verdad cuando el presente le parezca definitivo: Dios todavía está trabajando, y vienen días. Y Su Palabra no falla.
Leer: Amós 6-9, Proverbios 23 y escribir Salmo 119:129-136
¿Qué condenación especial tuvo Dios por el sacerdote que levantó contra Amós?
