Contempla una vida de siembra fiel
“He aquí sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas, del que anuncia la paz”.
Nahum 1:15
Cuando pensamos en una vida que Dios usó para alcanzar a muchas personas con el Evangelio, fácilmente podemos concentrarnos en los grandes resultados. Sin embargo, muchas veces las grandes cosechas comienzan con algo que parece muy pequeño: una persona dispuesta a obedecer y compartir fielmente la Palabra de Dios.
Curtis Hutson trabajaba como cartero mientras también servía como pastor de una pequeña iglesia. En 1961 asistió a una conferencia de The Sword of the Lord donde escuchó predicación y enseñanza acerca de ganar almas. Aquello produjo un cambio profundo en su manera de ver la responsabilidad de alcanzar a los perdidos. El sábado siguiente ganó a tres personas para Cristo. Después continuó haciéndolo semana tras semana.
Aquellas primeras tres personas no parecían una gran cosecha, pero Curtis Hutson decidió seguir sembrando.
Con el tiempo, Dios permitió que su ministerio creciera. En 1967 dejó su trabajo en el correo para dedicarse al pastorado a tiempo completo. Durante los años siguientes, su iglesia creció de manera extraordinaria. Después de veintiún años como pastor, entró al evangelismo a tiempo completo y comenzó a predicar en campañas evangelísticas por diferentes lugares de los Estados Unidos.
Su pasión por ganar almas también se reflejó en su ministerio editorial. En 1978, John R. Rice le invitó a servir como editor asociado de The Sword of the Lord. Después de la muerte de Rice en 1980, Hutson llegó a ser presidente y editor, posición que ocupó hasta el final de su vida. Desde allí continuó predicando, escribiendo y enseñando acerca de cómo alcanzar a otros con el Evangelio. Su ministerio influyó en miles de predicadores y creyentes.
En 1992 fue diagnosticado con cáncer. Sin embargo, la enfermedad no cambió su propósito. Continuó sirviendo al Señor hasta que Dios lo llamó al cielo el 5 de marzo de 1995, después de una batalla de tres años contra el cáncer.
Durante los últimos años de su vida, Curtis Hutson cantaba con frecuencia “I'm on the Winning Side”. Existe una grabación de 1994 en la que Hutson canta esta canción durante una reunión de predicadores, cuando ya estaba muy enfermo. Es una escena difícil de olvidar: un hombre cuyo cuerpo estaba debilitado por el cáncer, pero cuya confianza en Cristo permanecía firme. Mientras se acercaba al final de su vida terrenal, todavía podía cantar acerca de estar del lado vencedor.
Al contemplar su vida, hay algo que no debemos olvidar: la cosecha comienza con la siembra. Las primeras tres personas que Curtis Hutson ganó para Cristo no fueron el final de su ministerio; fueron un comienzo. Él siguió compartiendo, siguió predicando, siguió escribiendo y siguió invirtiendo en otros.
Quizá nosotros no veremos grandes multitudes responder al Evangelio. Quizá hoy solamente tengamos la oportunidad de hablar con una persona. Pero no debemos menospreciar una sola alma. Dios puede usar una conversación, un tratado, un testimonio o una invitación para llevar el mensaje de Cristo a alguien que necesita escucharlo.
Contemple una vida de siembra fiel. El Evangelio todavía necesita ser anunciado. Hay personas a nuestro alrededor que necesitan escuchar las buenas nuevas de Jesucristo. No esperemos a tener una gran plataforma. Comencemos con la persona que Dios ha puesto delante de nosotros.
“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones...” ¿A quién puede usted llevarle las buenas nuevas esta semana?
Video de hoy: https://youtu.be/waGsabK9zw8
Leer: Nahum 1-3, Proverbios 26 y escribir Salmo 119:145-148
Según Nahum 1:7, ¿qué tres cosas dice Nahum acerca de Jehová?
