Jehová dio, y Jehová quitó

“Y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno”.

Job 1:21-22


Que entrada más drástica en la historia de Job. En pocos versículos anteriores, conocemos a un hombre próspero, con grandes riquezas, una familia numerosa y una vida llena de bendiciones. Sin embargo, en un mismo día, todo desaparece: sus bienes, sus siervos y sus hijos. La pérdida es repentina y devastadora. Es, sin duda, la prueba más dura que ha enfrentado en su vida.


Ante semejante dolor, la respuesta de Job es asombrosa. En lugar de quejarse o culpar a Dios, él declara con humildad y reverencia: “Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito”. Job reconoce una verdad profunda: nada de lo que tenemos le pertenece realmente. Todo es de Dios. 


Nosotros somos solamente mayordomos temporales de las bendiciones que Él pone en nuestras manos. Cuántas veces nosotros, como Job al principio, nos acostumbramos tanto a las cosas que Dios nos ha dado —familia, salud, trabajo, posesiones— que comenzamos a verlas como un derecho propio y no como un privilegio de mayordomía. 


Pensamos que nos pertenecen, y cuando Dios permite que alguna de ellas sea quitada, nos llenamos de amargura en lugar de gratitud.


•En lugar de lamentarse por lo que ya no tiene en sus manos, dé gracias a Dios por lo que en diferentes momentos de su vida Él le permitió disfrutar.

•Reconozca lo que actualmente está en sus manos —sea poco o mucho— y recuerde que todo pertenece plenamente a Dios.

•Pídale sabiduría al Señor para usar esas bendiciones exactamente como Él lo ha diseñado.


En su vida personal, ¿está usted limitándose al aferrarse a algo que ya no está en su vida, en lugar de mayordomear fielmente lo que Dios ha puesto en sus manos para este momento presente? Job nos enseña que una perspectiva bíblica en medio del dolor nos guarda de pecar y de atribuir despropósito a Dios.


Video de hoy: https://youtu.be/H-JDd-nqu1k


Leer: Job 1-4; Salmos 136-138; Proverbios capítulos 24 y 1

Imagine por un momento si fuera como Job decía en capítulo 3 de no haber nacido, ¿cuantas vidas serían diferentes por la falta de la influencia de Job? ¿Qué es lo que Dios le enseñó ahorita por su propia vida mientras iba pensando en eso para Job?