Considerar este día de cumpleaños
“Si tus hijos guardaren mi pacto, y mi testimonio que yo les enseñaré, sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre”.
Salmos 132:12
Hoy queremos detenernos por unos momentos para considerar la obra de Dios en la vida de tres hombres muy especiales. Los tres nacieron el mismo día, un 30 de mayo. Los tres aman profundamente al Señor. Los tres han dedicado sus vidas a servirle. Y los tres han sido unidos por la gracia de Dios a través de la amistad, la mentoría, las misiones y el ministerio.
Nos referimos a nuestro pastor, Adam Fridenstine, a su hermano mellizo, Andrew Fridenstine, y al Dr. Don Sisk.
La Biblia nos enseña una y otra vez la importancia de recordar la fidelidad de Dios en las generaciones pasadas. Dios es un Dios de generaciones. Él obra en una vida para impactar otra. Levanta a un siervo para instruir a otro. Permite que una generación enseñe a la siguiente. Cuando observamos las vidas de estos tres hombres, vemos precisamente esa hermosa obra de Dios.
El Dr. Don Sisk ha servido al Señor durante la mayor parte de su vida, por más de setenta años. Después de ser salvo siendo joven, creció rápidamente en su caminar con Cristo y rindió su vida al servicio del Señor a tiempo completo. Junto a su familia pastoreó iglesias en los Estados Unidos antes de responder al llamado de Dios para servir como misionero en Japón. Más adelante, Dios le permitió dirigir la agencia misionera BIMI durante muchos años e influenciar a miles de creyentes mediante conferencias, libros, enseñanza y mentoría.
Fue también profesor de misiones en West Coast Baptist College, donde llegó a conocer de cerca a Adam y Andrew Fridenstine. Lo que comenzó como una relación entre maestro y estudiantes se convirtió en una amistad profunda y duradera, un ejemplo de cómo Dios usa a hombres fieles para invertir en la próxima generación de siervos.
Adam y Andrew crecieron juntos, nacieron el mismo día y han compartido gran parte de su trayectoria ministerial. Ambos desarrollaron un amor profundo por las misiones, la educación cristiana y el servicio a Dios. Aunque el Señor los ha guiado por caminos específicos y ministerios particulares, han permanecido unidos por la misma pasión de ver vidas transformadas por el Evangelio y de invertir en otros para la gloria de Dios.
Resulta hermoso pensar que estos tres hombres comparten mucho más que una fecha de cumpleaños. Comparten una visión. Comparten un amor por las almas. Comparten un deseo de servir a Cristo. Y también comparten una historia de influencia espiritual que ha alcanzado a innumerables personas en diferentes países, iglesias, escuelas y campos misioneros.
Al observar sus vidas, recordamos una verdad importante: nadie sirve al Señor completamente solo. Dios usa pastores, maestros, mentores, amigos y compañeros de ministerio para moldearnos y fortalecernos. Una generación invierte en la siguiente, y esa siguiente generación continúa llevando adelante la obra de Dios.
Hoy damos gracias al Señor por la vida del Dr. Don Sisk, del pastor Adam Fridenstine y de Andrew Fridenstine. Damos gracias por su fidelidad, por su amor por las misiones, por su compromiso con la educación cristiana y por su disposición de servir donde Dios los ha colocado.
Y mientras consideramos sus vidas, recordemos que el mismo Dios que obró en ellos sigue obrando hoy. Él continúa llamando, preparando y enviando obreros para Su mies. Quizá el próximo hombre o mujer que Dios use grandemente está siendo enseñado, discipulado o animado por alguien en este mismo momento.
Que el Señor nos ayude a ser fieles en nuestra generación, para que las generaciones que vienen detrás de nosotros también tengan ejemplos dignos de seguir y motivos para alabar a Dios por Su fidelidad.
Video de hoy: https://youtu.be/hfM7QvvmyaY
Leer: Ester 1-5; Salmos 130-132; Proverbios 30
¿Cuál fue la primera acción registrada de Ester después de que Mardoqueo le pidió que intercediera por su pueblo?
