Siguiendo adelante cuando hay oposición
“Edificamos, pues, el muro… porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar”.
Nehemías 4:6
El pueblo de Dios estaba haciendo exactamente lo que Dios les había llamado a hacer: reconstruir el muro de Jerusalén. Era una obra necesaria, urgente y claramente dirigida por Dios. Sin embargo, en el momento en que comenzaron a avanzar, también comenzó la oposición. Sanbalat y Tobías no solo criticaron el trabajo; se burlaron, despreciaron el esfuerzo y buscaron sembrar desánimo en el corazón del pueblo. Querían que dejaran la obra, que dudaran, que se detuvieran.
Pero el versículo nos muestra algo poderoso: “Edificamos, pues…” A pesar del ruido, a pesar de las burlas, a pesar de la presión… ellos siguieron adelante. No permitieron que la oposición definiera su progreso. Continuaron haciendo exactamente lo que Dios les había mandado.
Hay un detalle interesante en los nombres de estos opositores. Sanbalat probablemente significa “fortalecido por el pecado” o relacionado con un dios falso, mientras que Tobías significa “Jehová es bueno”. Uno representa una oposición abierta contra Dios, pero el otro tiene un nombre que suena correcto, incluso espiritual. Y así también sucede hoy. La oposición no siempre viene solo de lo claramente malo; muchas veces viene disfrazada, en voces que suenan razonables, religiosas o incluso “buenas”, pero que en realidad desaniman, distraen o frenan lo que Dios quiere hacer en su vida.
El pueblo no se detuvo a discutir con ellos. No bajaron del muro para defenderse ni perdieron tiempo tratando de convencer a los que se oponían. La Biblia dice claramente por qué siguieron avanzando: “porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar.” Su enfoque no estaba en la crítica, sino en la obra. Su corazón estaba comprometido.
Aquí encontramos una verdad clave para su vida espiritual. Ellos no estaban contemplando a Sanbalat ni a Tobías; estaban enfocados en lo que Dios les había puesto delante. Cuando usted deja de contemplar a Dios y Su propósito, comienza a contemplar las dificultades, las opiniones de otros, el cansancio o el desánimo. Y cuando eso pasa, se detiene. Pero cuando sus ojos están puestos en Dios, usted sigue avanzando aun cuando no es fácil.
Hoy también existen “Sanbalat” y “Tobías”. Hay voces que ridiculizan la fe, personas que no entienden su obediencia, críticas hacia sus decisiones, o incluso pensamientos internos que le dicen que no siga. Pero la pregunta no es si habrá oposición. La pregunta es si usted va a continuar edificando.
Dios le ha dado una obra. Tal vez es su hogar, su familia, su ministerio, su trabajo, su crecimiento espiritual. No se detenga por lo que otros dicen. No se distraiga con lo que no edifica. No baje del muro. Siga adelante, siga obedeciendo, siga trabajando con el corazón correcto. Porque cuando el corazón está en la obra, la obra continúa.
Y ahora la pregunta es personal: ¿y usted? ¿Va a edificar su muro esta semana? Ponga su mente a trabajar y esfuércese en aquello que Dios le ha dado. Sea fiel en su lugar. Dios honra a los que, a pesar de la oposición, siguen construyendo.
Leer: Nehemías 4-6; Salmos 115-117; Proverbios 25
¿Qué decidió Nehemías hacer diferente a los gobernadores anteriores?
