Una amistad verdadera en medio del conflicto
“Y Jonatán dijo a David: Lo que deseare su alma, haré por usted”.
1 Samuel 20:4
“Y Jonatán hizo jurar a David otra vez, porque le amaba; porque le amaba como a su propia alma”.
1 Samuel 20:17
David y Jonatán eran dos guerreros valientes, ambos cercanos al rey Saúl. David había servido fielmente, pero Saúl, lleno de celos y miedo, quería dañarlo y finalmente matarlo. Jonatán se encontró atrapado en el medio: amaba profundamente a su padre, el rey, y también amaba a David como a su propia alma.
En lugar de tomar partido o traicionar a alguno de los dos, Jonatán mantuvo un equilibrio admirable. Respetó a su padre sin intentar hacerle daño, y al mismo tiempo fue un verdadero amigo para David. En el versículo 4 le dijo con total sinceridad: “Lo que deseare su alma, haré por usted”. Y en el versículo 17 reafirmó su amor jurando otra vez, porque su amistad era profunda y desinteresada. Jonatán no permitió que el conflicto ajeno destruyera su lealtad. Actuó con sabiduría, sensibilidad y amor sin vergüenza.
¡Cuántas veces nos sentimos como Jonatán en la vida! Nos encontramos divididos entre relaciones importantes cuando surge un conflicto que no podemos controlar. Familia, amigos, compañeros o líderes pueden enfrentarse, y nosotros quedamos en medio. La historia de David y Jonatán nos enseña que sí es posible hacer lo correcto: ser sensibles para ayudar a quienes nos rodean en amor, sin vergüenza, incluso cuando eso implica posiciones incómodas.
Preguntas para reflexionar:
•¿Sería usted considerado un verdadero amigo como Jonatán?
•¿Está usted dispuesto a hacer cosas incómodas por sus amigos y familiares cuando sea necesario, porque hay suficiente amor para todos?
•¿Se siente usted obligado a elegir a quién mostrará amor, o reconoce que no hace falta decidir entre las personas?
Dios nos llama a amar sin reservas. No tenemos que elegir entre las personas que nos importan; hay amor abundante en Cristo para derramarlo sobre todos los que encontremos. Es natural que con algunos desarrollemos una química más profunda, como la que existía entre Jonatán y David (dos guerreros que se entendían y se cuidaban mutuamente). Pero esa cercanía con uno no significa que haya un problema con otro.
Es completamente bueno y bíblico ser amable con muchas personas al mismo tiempo y mostrar amor genuino, incluso a aquellos que no nos corresponden con el mismo nivel de afecto.
La verdadera amistad no se basa en conveniencia ni en evitar conflictos. Se basa en un amor que actúa, que ayuda sensiblemente y que permanece leal aunque cueste. Jonatán arriesgó su comodidad y posición por David, todo por amor.
Hoy, tómase un momento para evaluar sus relaciones:
•¿Hay alguien que está pasando por dificultad y necesita que usted sea un “Jonatán” para él o ella: alguien que ayude en amor sin vergüenza?
•¿Está usted dispuesto a hacer lo incómodo por amor, respetando a todos sin dañar a nadie?
•Recuerde: no hace falta elegir quién recibirá su amor. Usted puede mostrar bondad a muchos, cultivar amistades cercanas con algunos y seguir siendo amable con aquellos que no responden igual.
Sea usted esa clase de amigo que refleja el carácter de Dios: leal en el conflicto, generoso en el amor y sensible al dolor ajeno.
Leer: 1 Samuel 18-20; Salmo 119:129-160; Proverbios 1
¿Por qué Israel y Judá amaban a David?
