Una vida guiada paso a paso

“Jehová te guardará de todo mal; Él guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre”.

Salmos 121:7-8


Ed y Carole Hembree se casaron en diciembre de 1970, justo después de terminar la secundaria. Comenzaron su vida juntos sin conocer verdaderamente a Dios. Pero en 1973, todo cambió: ambos aceptaron a Cristo, y su historia tomó un rumbo completamente distinto. No pasó mucho tiempo antes de que Ed sintiera con claridad que Dios lo estaba llamando al ministerio a tiempo completo.


En 1975, con tres hijos pequeños, dieron un paso de fe y se mudaron a Chattanooga, Tennessee, para que Ed estudiara en Tennessee Temple University. No era una decisión fácil—implicaba sacrificio económico, cambios familiares y un futuro incierto. Pero siguieron adelante. Después de graduarse en 1979, continuaron su preparación en el Seminario Teológico Grace en Indiana, fortaleciendo su fundamento bíblico.


Dios comenzó a abrir puertas. Pastorearon en Kentucky y luego en Texas, sirviendo fielmente en cada lugar. Pero fue en una conferencia misionera donde Dios redirigió completamente sus vidas: Rumania. En ese tiempo, a inicios de los años 90, Rumania acababa de salir del régimen comunista tras la caída de Nicolae Ceaușescu en 1989. Era un país con grandes necesidades espirituales, abierto al evangelio después de años de opresión.


En 1991, fueron aprobados como misioneros y se mudaron a ese nuevo campo. Allí, Dios los usó para plantar iglesias, establecer un hogar para niños necesitados y fundar un Instituto Bíblico que ha preparado a muchos pastores. Con el tiempo, Ed llegó a servir como director europeo de su agencia misionera, impactando no solo un país, sino todo un continente.


Al contemplar su historia, vemos un patrón claro: Dios guía paso a paso, no todo de una vez. Desde una pareja joven sin Cristo, hasta líderes influyendo en Europa—cada etapa fue una respuesta de obediencia.


Esto nos invita a reflexionar: muchas veces queremos ver todo el plan antes de obedecer. Pero Dios nos llama a confiar en el siguiente paso. Ellos no sabían todo lo que vendría… solo dijeron “sí” una y otra vez. Al contemplar esta vida, pregúntese: ¿Estoy dispuesto a seguir a Dios aunque no tenga todas las respuestas? Tal vez no lo esté llamando a otro país, pero sí a dar un paso de fe hoy. Dios sigue guiando “tu salida y tu entrada”… ¿le confiará el camino?


Leer: 1 Samuel 28-31; Salmos 125-128; Proverbios 4

Después de que sus propios hombres hablaron de apedrearlo, ¿qué acción específica tomó David que cambió completamente la situación?