¿De dónde vendrá mi socorro?

"Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra".

Salmos 121:1-2


Cuando el salmista enfrentaba las pruebas y las incertidumbres de la vida, levantaba sus ojos hacia las montañas y se preguntaba de dónde vendría su ayuda. Su respuesta, llena de fe, nos recuerda que el socorro no proviene de las fuerzas humanas limitadas ni de las circunstancias, sino de Jehová, el Creador de los cielos y la tierra. Este Dios todopoderoso, que formó el universo entero con la palabra de Su poder, es el mismo que cuida personalmente de usted con un amor que nunca falla.


En 1996, Beck Weathers participó en una expedición al Monte Everest. Una tormenta mortal lo sorprendió en la cumbre. Sufrió ceguera por la nieve, quedó completamente exhausto y fue abandonado en el Col Sur, a más de ocho mil metros de altitud. Los rescatistas lo encontraron en coma hipotérmico, congelado y sin esperanza de supervivencia, por lo que lo dejaron allí. Contra toda expectativa, Weathers despertó milagrosamente. A pesar de estar ciego, sin guantes y cubierto de hielo, se levantó y descendió solo hasta el campamento. Sobrevivió cuando muchos otros murieron en aquella tragedia. Su vida fue preservada de manera extraordinaria.


Esta experiencia nos recuerda que, aun cuando las circunstancias nos dejan “perdidos en la cima de la montaña” y los recursos humanos fallan, el Dios que hizo los cielos y la tierra es nuestro fiel Socorro. Su cuidado se extiende sobre usted con fidelidad inquebrantable, incluso en las situaciones más desesperadas. Él no se duerme ni se cansa. Conoce sus necesidades antes de que usted las exprese y tiene un plan perfecto para su vida. Si usted está en el centro de Su voluntad, no hay lugar más seguro en toda la creación.


Los problemas que nos rodean —dificultades financieras, enfermedades, incertidumbres familiares o decisiones complejas— pueden parecer abrumadores. Es fácil enfocarnos en ellos y olvidar la grandeza de Dios. Pero cuando recordamos que el Creador del universo nos ama y nos cuida, la esperanza se renueva y ganamos la perspectiva correcta. Los montes de nuestros problemas se hacen pequeños cuando levantamos la vista hacia el Creador de los montes. Nada es imposible para Él.


Por ello, lo invito hoy a que se detenga y contemple con honestidad: ¿En qué área de su vida parece que ha olvidado que el Dios del universo desea y puede cuidar de usted? Quizás en sus finanzas, su salud, sus relaciones o su futuro. Deténgase ahora mismo. Pida a Dios que le perdone por haber dudado de Su poder y fidelidad. Y confíe en Él completa e inmediatamente. Entregue esa preocupación a Sus manos capaces, porque su socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra. Él es fiel para siempre.


Leer: Salmos 120-125; Juan 5-6; Proverbios 8

Según el Salmo 121, ¿qué seis cosas hará Jehová por quienes confían en Él?