Considera a un hombre que dijo: "Señor, iré dónde Tu me envíes"

"Enséñame a hacer Tu voluntad, porque Tú eres mi Dios; Tu buen Espíritu me guíe a tierra de rectitud".

Salmos 143:10


Hoy queremos considerar la vida de un hombre y una familia que decidieron poner su futuro completamente en las manos de Dios. Nos referimos al hermano Luis Callejas, su esposa Cecilia y su familia.


El hermano Luis era un hombre de negocios que viajaba con frecuencia a los Estados Unidos. Aunque ya era cristiano, durante uno de esos viajes el Señor comenzó a obrar de una manera especial en su corazón. Empezó a asistir fielmente a la Iglesia Bautista de Los Ángeles, donde creció espiritualmente y comprendió que Dios le estaba llamando a servirle de tiempo completo.


Lo más interesante es que, cuando rindió su vida al Señor, todavía no sabía a dónde sería enviado. Simplemente estuvo dispuesto a obedecer. Esa disposición permitió que Dios guiara cada paso de su vida. Mientras estudiaba en el seminario bíblico para prepararse para el ministerio, el Señor comenzó a poner en su corazón un país muy específico: El Salvador. Después, esa dirección se hizo aún más clara cuando Dios le mostró que debía establecer una iglesia en la ciudad de San Salvador. Durante ese tiempo, la hermana Cecilia y toda la familia también se preparaban en oración, confiando en que Dios confirmaría Su perfecta voluntad.


Al terminar sus estudios, regresaron a El Salvador y sirvieron durante un año en la Iglesia Bautista Emanuel. Allí aprendieron, sirvieron con fidelidad y aprovecharon ese tiempo de preparación antes de comenzar la obra que Dios había puesto en su corazón.


En marzo de 2013 nació la Iglesia Bautista San Salvador. Como toda plantación de iglesias, el comienzo requirió muchas horas de oración, evangelismo, visitas, preparación y trabajo. Sin embargo, Dios bendijo abundantemente ese esfuerzo. A lo largo de los años, muchas personas han escuchado el evangelio, han confiado en Cristo como Salvador y sus vidas han sido transformadas por el poder de la Palabra de Dios.


Después de más de diez años de ministerio, los Callejas continúan sirviendo fielmente al Señor en San Salvador. Han visto una y otra vez la fidelidad de Dios. Él ha provisto cada necesidad, ha abierto puertas que parecían imposibles y ha demostrado que nunca abandona a quienes deciden hacer Su voluntad.


La vida de los Callejas nos recuerda que Dios no busca personas que conozcan todos los detalles del futuro. Él busca corazones dispuestos a decir: "Señor, enséñame a hacer Tu voluntad". Cuando respondemos con esa actitud, Él dirige nuestros pasos mucho mejor de lo que nosotros podríamos hacerlo.


Quizá Dios no le esté llamando a plantar una iglesia, pero sí le está llamando a obedecerle hoy. Tal vez Su voluntad implique servir en su iglesia, compartir el evangelio con un vecino, discipular a un creyente nuevo o simplemente permanecer fiel donde Él le ha colocado. Lo importante no es el lugar donde sirva, sino que esté dispuesto a hacer la voluntad de Dios.


¿Puede decir sinceramente: "Señor, enséñame a hacer Tu voluntad"? ¿Está dispuesto a obedecer aunque todavía no conozca todos los detalles del camino? ¿Hay alguna área de su vida en la que Dios le esté llamando a dar un paso de fe?


Leer: Salmos 140-145; Juan 13-15; Proverbios 11

Según el Salmo 145, mencione cuatro características del Señor que aparecen en los versículos 8 y 9.