No estamos solos
Deuteronomio 20:1–4
1 Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, si vieres caballos y carros, y un pueblo más grande que tú, no tengas temor de ellos, porque Jehová tu Dios está contigo, el cual te sacó de tierra de Egipto.
2 Y cuando os acerquéis para combatir, se pondrá en pie el sacerdote y hablará al pueblo,
3 y les dirá: Oye, Israel, vosotros os juntáis hoy en batalla contra vuestros enemigos; no desmaye vuestro corazón, no temáis, ni os azoréis, ni tampoco os desalentéis delante de ellos;
4 porque Jehová vuestro Dios va con vosotros, para pelear por vosotros contra vuestros enemigos, para salvaros.
Mientras Moisés está preparando el pueblo de Dios por muchos conflictos por adelante, él los recuerda que es Dios que va a dar la victoria y fortalecerlos en camino. En ningún momento el pueblo que está siendo obediente a Dios está a solos en estas situaciones.
En 1943, durante la Segunda Guerra Mundial, un piloto de un bombardero B-17 llamado Hugh Wild estaba volando en una misión sobre Alemania cuando su avión fue alcanzado por fuego enemigo. La aeronave quedó gravemente dañada con dos motores fuera de servicio, un enorme agujero en el fuselaje y la tripulación enfrentando una muerte casi segura mientras caían hacia el suelo. Hugh, un cristiano devoto, oró fervientemente, pidiéndole a Dios que salvara a su tripulación y le diera la claridad para actuar.
Contra todo pronóstico, logró recuperar el control del avión averiado, dirigiéndolo de regreso hacia territorio aliado. Sin equipo de navegación y con el combustible escapándose, la situación parecía desesperada. Sin embargo, Hugh relató después que sintió una calma inexplicable, que atribuyó a la guía de Dios. Milagrosamente, aterrizó el maltrecho B-17 en un campo en Inglaterra, salvando a los nueve miembros de la tripulación a bordo. Las probabilidades de sobrevivir a tales daños eran tan bajas que sus superiores lo llamaron un milagro. Hugh dio crédito a su fe, diciendo: “Dios llevó ese avión a casa con nosotros”.
Aunque es probable que no va a enfrentar una guerra literal, es muy común de encontrarse con dificultades. Aveces uno se pone a pensar si Dios está pendiente y listo para ayudar. Puede confiar en lo que Dios ha dicho muchas veces por Su palabra—Él va a estar con nosotros (Sus hijos) siempre. No se preocupe por la presencia de Dios, mas bien asegurar de estar en comunión con Dios y así confiadamente enfrentar las cosas que vienen en camino.
Confiar en Dios y seguir adelante por fe. Dios va a tratar con los detalles como Él vea mejor.
Leer: Deuteronomio 17-20; Proverbios 17
Según Deuteronomio 20, ¿existía una manera de evitar entrando en la guerra como soldado?