Dios escribe historias que se encuentran

“Jehová contará al inscribir a los pueblos:

Este nació allí.”

—Salmos 87:6


Cuando contemplamos la obra de Dios en la vida de Sus siervos, descubrimos algo maravilloso: el Señor no solo dirige lugares, también dirige historias. Él prepara corazones, forma convicciones y abre caminos, muchas veces en países diferentes. Y en Su tiempo perfecto, une esas historias para cumplir un propósito mayor. La historia de la familia Luque es un hermoso ejemplo de cómo Dios prepara a Sus siervos en diferentes lugares antes de unirlos para servirle en otro.


La hermana Argentina nació y creció en México. Desde joven escuchó el evangelio y llegó al conocimiento de Cristo como su Salvador. Después de su salvación, el Señor comenzó a trabajar en su corazón, dándole un deseo claro de servirle a tiempo completo. Con ese llamado en su vida, decidió prepararse y asistió a un instituto bíblico, donde estudió durante cuatro años. Allí no solo recibió formación bíblica, sino que también aprendió lo que significa dedicar la vida completamente al Señor. Al terminar sus estudios, Dios abrió una puerta inesperada: surgió la oportunidad de servir en Venezuela junto a una familia misionera. Ella aceptó ese llamado y viajó a ese país para trabajar en la obra del Señor. Probablemente en ese momento no sabía que ese paso sería parte del plan más grande que Dios estaba preparando.


Mientras tanto, en Venezuela, Dios también estaba preparando a otro siervo. Reynaldo Luque tenía un profundo deseo de servir al Señor y desde joven Dios había puesto en su corazón un amor especial por las misiones. Ese llamado lo llevó a prepararse en el seminario bíblico. Durante sus años de estudio, el Señor comenzó a dirigir su corazón hacia un lugar muy específico: Asia. Con el paso del tiempo, Dios puso en él una carga especial por las personas de Taiwán. Aunque parecía un lugar lejano y muy diferente culturalmente, el Señor estaba formando en él una visión misionera clara y un deseo de llevar el evangelio a personas que aún no lo habían escuchado.


Fue precisamente durante esos años en Venezuela cuando los caminos de estos dos siervos se cruzaron. La hermana Argentina servía fielmente en la iglesia, y el hermano Reynaldo se preparaba para el ministerio. Con el tiempo se conocieron, comenzaron una relación y finalmente se comprometieron. Después de terminar el seminario, se casaron y comenzaron juntos una nueva etapa de su vida. Algunos años después, Dios también bendijo su hogar con el nacimiento de su hijo, Isaías. Pero el plan de Dios aún seguía avanzando.


Más adelante, el hermano Reynaldo tuvo la oportunidad de visitar Taiwán en un viaje de reconocimiento misionero. Durante ese tiempo, Dios confirmó en su corazón que ese era el lugar donde Él quería que sirvieran. Mientras estuvo allí, comenzó a estudiar chino mandarín, el idioma que se habla en Taiwán, dando los primeros pasos para una obra que apenas comenzaba. Después de ese viaje, la familia Luque inició un tiempo de preparación y apoyo misionero, visitando iglesias en México para levantar los fondos necesarios. En ese proceso, una de las últimas iglesias que visitaron fue la Iglesia Bautista Emanuel en El Salvador. Finalmente, el 18 de enero de 2023, partieron hacia Taiwán.


La transición no ha sido fácil. Un nuevo idioma, una cultura diferente, comidas nuevas y un estilo de vida completamente distinto presentan desafíos constantes. Sin embargo, Dios ha sido fiel. Desde su llegada han servido al Señor, aprendido el idioma y visitado muchas ciudades compartiendo el evangelio.


Al contemplar la historia de la familia Luque, podemos ver claramente cómo Dios escribe historias que cruzan fronteras. Él prepara a Sus siervos en distintos lugares del mundo y, en Su tiempo perfecto, los une para cumplir Su propósito. Porque cuando Dios guía, Su gracia siempre es suficiente, y Él nunca nos llevará a un lugar donde Su gracia no pueda sostenernos.


Leer: Deuteronomio 24-27; Salmo 87-88; Proverbios 7

¿Qué objeto del hogar estaba específicamente prohibido tomar como prenda por un préstamo, porque se consideraba como tomar el sustento de un hombre?