El puede cambiar la historia

“Y Rut la moabita dijo a Noemí: Te ruego que me dejes ir al campo, y recogeré espigas en pos de aquel a cuyos ojos hallare gracia. Y ella le respondió: Ve, hija mía”.

Rut 2:2


La historia de Rut comienza en medio del dolor: viuda, extranjera y sin recursos. Humanamente, su futuro parecía incierto y limitado. Sin embargo, en el capítulo 2 del libro de Rut vemos un giro silencioso pero poderoso: Rut decide levantarse y dar un paso de fe. No porque ella sabía qué pasaría, sino porque confiaba en Dios, quien sí conocía su futuro.


Ella no sabía que ese “simple” acto de ir a recoger espigas la llevaría directamente al campo de Booz, el hombre que Dios usaría para cambiar completamente su historia. Lo que parece coincidencia, en realidad es la mano de Dios obrando en lo cotidiano. Él es experto armando el rompecabezas que solo Él conoce.


Dios no necesitó un milagro espectacular para transformar su vida; usó un día común, una decisión sencilla y un corazón dispuesto. Muchas veces pensamos que nuestra historia ya está definida por nuestro pasado, nuestras pérdidas o nuestras circunstancias actuales. Pero Rut nos enseña que Dios es experto en escribir nuevos comienzos.


Él puede tomar lo roto y convertirlo en propósito. Puede tomar la escasez y transformarla en provisión. Puede tomar una historia sin esperanza y llenarla de redención. Porque así de grande es nuestro Dios. Él mira lo que nadie más ve; Él actúa en lo menos “importante”. Su historia no ha terminado; Él está moviendo piezas y buscando escribir el resto de su historia.


Hoy, aunque no entienda su presente, dé pasos de fe como Rut. No subestime los pequeños comienzos; Dios obra en ellos. Crea que Dios ya está trabajando en su historia, incluso si aún no lo ve.


Corrie ten Boom una vez dijo: “Nunca tengas miedo de confiar un futuro desconocido a un Dios conocido”.


Video de hoy: https://youtu.be/-Ooqh8OPCJU


Leer: Rut 1–4, Salmos 113–114 y Proverbios 26

¿Cuál era la costumbre al confirmar un negocio?