¿Quién puede ir contra Dios?
Serán luego vueltos atrás mis enemigos, el día en que yo clamare;
Esto sé, que Dios está por mí.
En Dios alabaré su palabra;
En Jehová su palabra alabaré.
En Dios he confiado; no temeré;
¿Qué puede hacerme el hombre?
Salmo 56:9-11
En los tiempos de dificultad extrema que atravesaba el rey David, rodeado de enemigos y en una realidad que parecía adversa, su corazón elevó una declaración de fe: Dios estaba de su lado, por eso preguntó con confianza ¿qué puede hacerme el hombre? El hombre es limitado en poder, conocimiento y bondad; sus acciones a menudo revelan crueldad y dureza. Dios, en cambio, es todopoderoso, lo sabe todo y actúa con bondad y amor inagotable hacia quienes confían en Él.
La situación de David le enseña a usted que, aunque las circunstancias griten desesperanza, Dios está por usted. Usted no necesita temer lo que el hombre pueda hacer. El ser humano puede afectar lo temporal, pero el alma está segura en las manos de Dios, quien tiene un plan perfecto que ninguna oposición puede frustrar.
Cuando la realidad parece imposible, la invitación es volver a la Palabra una y otra vez. En las Escrituras encuentra la certeza de que en Dios y en su relación con Él tiene todo lo que necesita para vivir y vencer. Usted depende del Dios que hizo el cielo y la tierra. Las circunstancias cambian, las personas fallan, pero la Palabra permanece y tiene poder para transformar cualquier situación.
Le animo a usted a recordar que con Dios nada es imposible. Lo que parece una montaña insalvable para usted, para Él es oportunidad de mostrar Su gloria. Lo que parece final, Él lo convierte en nuevo comienzo. Lo que el hombre usa para dañar, Dios lo usa para su bien y Su gloria. Esta esperanza que David vivió, usted también puede experimentarla hoy.
Ahora, le invito a hacer una auto evaluación de su vida espiritual. Deténgase un momento y pregúntese con sinceridad: ¿He estado mirando mis circunstancias como algo que debo temer en lugar de verlas como una oportunidad para contemplar la grandeza de Dios? ¿Mi corazón se ha enfocado más en las limitaciones del hombre que en el poder ilimitado del Señor? Cada tiempo difícil es simplemente otra ocasión para descubrir cuán superior es Dios a cualquier problema que enfrentemos. En lugar de permitir que el miedo controle su respuesta, elija alabar la Palabra de Dios como lo hizo David y declarar con fe: “En Dios he confiado; no temeré”.
Cada prueba que usted atraviesa es invitación a crecer en confianza y a experimentar que Aquel que está por usted es infinitamente más poderoso que todo lo que se oponga.
Leer: Salmos 51-57; Marcos 15-16; Proverbios 23
Salmo 53 suena conocida, ¿dónde más encontramos unos versículos muy parecidos a los de este Salmo?
