Más de lo que podemos contar
“Has aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas; Y tus pensamientos para con nosotros, No es posible contarlos ante ti. Si yo anunciare y hablare de ellos, No pueden ser enumerados”.
Salmos 40:5
Hay momentos en la vida cuando nos enfocamos tanto en una dificultad presente que olvidamos todo lo que Dios ya ha hecho por nosotros. Una prueba, una preocupación o una necesidad puede ocupar nuestra mente de tal manera que perdemos de vista el panorama completo de la bondad de Dios.
David nos invita a levantar la mirada y considerar algo asombroso: las maravillas de Dios y Sus pensamientos para con nosotros son imposibles de contar.
Piense por un momento en las obras de Dios en su propia vida. Él le dio la vida. Le permitió nacer en un lugar y en una familia determinados. Le ha sostenido día tras día. Le ha dado capacidades, oportunidades, protección y provisión. Le permite ver, escuchar, caminar, pensar, aprender, trabajar y disfrutar de las bendiciones cotidianas que muchas veces damos por sentadas.
Si usted conoce a Cristo como Salvador, las maravillas son aún mayores. Dios le buscó cuando estaba perdido. Le mostró Su gracia. Le perdonó, le redimió, le dio vida eterna y le adoptó como hijo Suyo. Le ha acompañado en cada etapa de su caminar cristiano, aun en los momentos cuando usted no reconocía plenamente Su mano obrando.
Y cuando comenzamos a contar las veces que Dios nos ha protegido de peligros que ni siquiera conocimos, las puertas que abrió, las personas que puso en nuestro camino, las oraciones que respondió y las circunstancias que dirigió para nuestro bien, pronto descubrimos que la lista se vuelve interminable.
Pero David no solo habla de las obras de Dios. También habla de Sus pensamientos para con nosotros.
¡Qué verdad tan extraordinaria! El Dios que creó las galaxias, sostiene las naciones y gobierna el universo piensa en nosotros. Sus pensamientos no son de indiferencia ni de olvido. Son pensamientos de amor, cuidado, propósito y gracia. Él conoce cada detalle de nuestra vida. Conoce nuestras luchas, nuestros temores, nuestras necesidades y también el propósito que tiene para cada uno de nosotros.
A veces nos preguntamos si nuestra vida tiene valor o si nuestras circunstancias tienen sentido. Salmos 40 nos recuerda que el Dios Todopoderoso tiene pensamientos hacia nosotros. No somos un accidente. No somos una casualidad. Formamos parte de Su plan perfecto.
David concluye diciendo que si intentara anunciar todas las maravillas y pensamientos de Dios, no podrían ser enumerados. Son más de los que podemos organizar, más de los que podemos recordar y más de los que podemos contar.
Quizá hoy esté enfrentando una prueba difícil. Tal vez hay preguntas que aún no tienen respuesta. Pero antes de concentrarse únicamente en aquello que le preocupa, deténgase a considerar todo lo que Dios ya ha hecho. Mire el panorama completo. Recuerde Sus maravillas. Piense en Su fidelidad. Medite en Sus pensamientos de amor hacia usted.
Descubrirá que las bendiciones de Dios son mucho más numerosas que sus preocupaciones. Sus maravillas son incontables, y Sus pensamientos para con nosotros son más abundantes de lo que jamás podremos comprender.
Leer: Salmos 40-45; Marcos 11-12; Proverbios 21
¿Qué dos cosas pidió el salmista que Dios enviara para guiarlo de regreso a Su presencia?
