Conocido por ser lleno de ira

Entonces Eliú hijo de Baraquel buzita, de la familia de Ram, se encendió en ira contra Job; se encendió en ira, por cuanto se justificaba a sí mismo más que a Dios. Asimismo se encendió en ira contra sus tres amigos, porque no hallaban qué responder, aunque habían condenado a Job.

Job 32:2-3


El cuarto y más joven de los amigos que llegaron para consolar a Job —aunque en realidad terminaron condenándolo— fue Eliú. Este hombre se presentó lleno de ira. La Biblia lo describe con claridad: su enojo ardía contra Job porque este se justificaba a sí mismo más que a Dios, y también contra los tres amigos porque no habían podido refutar a Job.


Usted puede sentir cómo la energía se succiona de la conversación cuando alguien así irrumpe con una perspectiva tan negativa y hiriente. Lo que Eliú dijo quedó enfatizado por cómo lo dijo. Habló de manera dura, condenatoria y generalizada contra quienes lo rodeaban. Era el tipo de amigo que nadie desea tener, y sin embargo, parece que todos conocemos a alguien semejante. En lugar de edificar, su presencia drenaba la esperanza y envenenaba el ambiente.


La Escritura nos instruye claramente a hablar la verdad en amor (Efesios 4:15). Eliú falló en ambas áreas: no solo en el amor, sino también en la sabiduría de su enfoque. Aunque es fácil condenar desde lejos a este personaje bíblico, con frecuencia podemos identificarnos con él. ¿Cuántas veces nos hemos dejado llevar por la ira y hemos hablado de forma que lastima en lugar de sanar?


La manera en que decimos algo suele ser más importante que las palabras mismas. Nuestras palabras y nuestro tono revelan el estado de nuestro corazón. 


¿Está usted usando sus palabras y su tono para edificar y ayudar a quienes lo rodean, o para condenar y herir?


Qué vergüenza que, por toda la eternidad, este hombre sea recordado como el amigo airado que habló cosas hirientes. ¿Qué se dirá de su vida y de la forma en que usted habló a los demás? Que su legado sea uno de gracia, verdad y amor que honra al Señor y levanta a quienes le escuchan.


Leer: Job 32-34; Mateo 11-13; Proverbios 10

¿Cuántas veces en la lectura de hoy vemos a Eliú decir que va a hablar, responder, abrir sus labios, declarar su sabiduría, etc.?