La huella de Dios está por todos partes
“¿Qué cosa de todas estas no entiende que la mano de Jehová la hizo?”
JOB 12:9
Job vivía uno de los momentos más oscuros de su vida. Había perdido bienes, salud y seres queridos. Sin embargo, aun en medio de su sufrimiento, podía reconocer que la mano de Dios seguía siendo visible en la creación.
Mientras sus amigos discutían teorías y ofrecían explicaciones incompletas sobre lo que estaba ocurriendo, Job dirigió la mirada hacia la grandeza de Dios. Observó la creación y reconoció que todo lo que existe lleva la huella de la mano del Creador. Las montañas, los animales, los mares y los cielos proclamaban una verdad evidente: Dios está presente y obrando.
Muchas veces las circunstancias difíciles nublan nuestra visión y comenzamos a preguntarnos dónde está Dios. Job nos recuerda que la evidencia de Su presencia está alrededor nuestro. El mismo Dios que diseñó las montañas, alimenta a las aves y sostiene el universo sigue obrando, aun cuando no entendemos lo que está sucediendo. La creación proclama silenciosamente que Dios es poderoso, sabio y soberano. Si Él cuida de todo lo que ha hecho, también cuida de nuestra vida. Lo que hoy parece confuso para nosotros está bajo el control de Aquel cuya mano sostiene todas las cosas.
Job también confronta la actitud orgullosa de sus amigos. Ellos pensaban tener todas las respuestas, pero estaban equivocados. Por eso enfatiza: “Con Dios está la sabiduría y el poder; Suyo es el consejo y la inteligencia”. La verdadera sabiduría pertenece a Dios. Es fácil pensar que comprendemos completamente Sus caminos, pero nuestras perspectivas son limitadas. La humildad comienza cuando reconocemos que Dios sabe mucho más de lo que nosotros podemos comprender.
La enseñanza central de Job 12 es la soberanía de Dios. Job describe cómo Dios tiene autoridad sobre reyes, gobernantes, naciones y pueblos. Nada ocurre fuera de Su conocimiento y control. Lo extraordinario es que Job afirma estas verdades mientras está sufriendo. No habla desde la comodidad, sino desde el dolor. Su fe no depende de tener todas las respuestas; descansa en la convicción de que Dios sigue sentado en Su trono.
La ausencia de respuestas no significa la ausencia de Dios.
Medite hoy en su corazón: ¿Estoy reconociendo la mano de Dios en mi vida diaria?¿Permito que las dificultades me hagan olvidar quién es Dios? ¿Estoy aprendiendo a confiar en Su sabiduría aun cuando no comprendo Sus planes?
Leer: Job 11-13; Salmos 145-147; Proverbios 4
¿Qué obtendremos como resultado de adquirir sabiduría según Proverbios 4?
