Establezca Raíces Profundas
“Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor”.
Efesios 4:14-16
El autor David F. Wells escribió: “Hoy, no estamos ni bien arraigados ni tenemos el sentido de que permanecemos. De hecho somos la generación de los desarraigados, los desconectados, los derribados, los solos. Estamos siendo azotados por doquier por las tempestades de la modernidad. Nuestras raíces en la familia y el trabajo se han marchitado y han sido cortadas”. Eso puede ser verdadero en nuestra cultura, pero no tiene que ser verdad de nosotros.
Posiblemente habrán tiempos cuando necesitemos reubicarnos por razones de familia o trabajo, y a veces es la voluntad de Dios que nos movamos. Sin embargo, la gente suele desviarse de un lugar a otro por razones menos convincentes. Tenemos que echar raíces profundas dondequiera que estemos. Es necesario que haya un compromiso profundo hacia la familia, Dios y la iglesia que es incapaz de ser sacudido por cualquier cosa que ocurra.
Salmos 1:3 promete que un creyente que ama y medita en las escrituras “Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas”. Esta es la clave para una vida estable y productiva. Un árbol fructuoso que es movido cada año no va ser saludable y productivo por que no tiene tiempo de hacer raíces. En lugar de ser conducido constantemente de un lugar a otro, cambiando ideas y circunstancias, tenemos que hacer el compromiso de mantenernos firmes.
Principio de hoy para permanecer Arraigado: Mantenga sus compromisos hoy. Haga lo que pueda por formar parte de edificar lo que durará.
