Viviendo como hijos del Rey

“Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores” 

Santiago 2:8-9


Zig Ziglar contó una historia que escuchó de su hermano acerca de un hombre cuyo vecino le pidió prestado un máquina para cortar el césped. “No puedo”, contestó, “han sido cancelados todos los vuelos desde Nueva York a Los Angeles”. “¿Qué tiene que ver eso con la cortadora de césped?” preguntó el vecino, “Nada” respondió el hombre, “es que no te la quiero prestar”. Hay veces que la gente usa casi cualquier excusa para evitar mostrar amor a sus vecinos. Sin embargo esto es una parte vital del plan de Dios para nuestras vidas.

Cuando a Jesús le preguntaron cuál era el mandamiento más importante, Él respondió con un pasaje claro del antiguo testamento: “Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Éste es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22:37-39). La realidad es que no podemos amar a Dios como deberíamos a menos que también amemos a los que nos rodean.

Santiago se refirió a amar a nuestro prójimo como a la “ley real” porque si la mantenemos estamos viviendo como hijos del Rey. Esto es lo que Jesús hizo durante Su tiempo en la tierra; mostró amor y compasión a los más necesitados, especialmente a aquellos que eran marginados por la sociedad. Él era un “amigo de pecadores”, no condenando o uniéndose en sus fechorías, sino amándolos y ofreciéndoles esperanza y salvación. Jesús sintió compasión por el sufrimiento y el dolor que vio. De la misma manera deberíamos estar buscando oportunidades para demostrar nuestro amor a aquellos que se encuentran en necesidad y mostrarles el amor de Dios.


Principio de renovación de hoy: Cuando ama a su prójimo como debe está demostrando su amor por Dios.


04 de octubre - LEER - Mateo 9-10


¿Qué menciona Jesús que es de escasez en Mateo 9:27?